Animals shot, hanged Deva, AS (ES)Incident Date: Thursday, Jul 20, 2006
Disposition: Alleged
Abuser names unreleased
Summary in English:
A protected witness of the tragedy of March 11th in Madrid (the bloodbath caused by several bombs in the metro) has reported that his animals have been cruelly killed. Last week he suffered an alleged attempt to kill him after being shot 5 times. His companion animals have not been that lucky : Blas was found shot and hanged, another one was beaten to death, a goat was shot and another one was badly injured.
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Testigo protegido del 11M denuncia matanza de sus animales
«Si nadie hizo nada por mí, ¿a quién le importa que maten a mi perro?», dice el confidente del 11-M
El pasado martes, cuando Francisco Javier Lavandera fue a su finca de Deva, donde hace dos semanas su vehículo recibió cinco disparos, se encontró a varios de sus animales muertos. Ayer, durante una conversación con LA NUEVA ESPAÑA, se mostraba abatido e indignado. «Si nadie hizo nada cuando me pegaron cinco tiros, ¿a quién le va a importar que hayan matado a mi perro?», dijo. Por eso ha decidido no denunciar lo sucedido ante las autoridades.
La visión era dantesca. Uno de sus perros, «Blas», «al que crié desde que nació y que me acompañaba muchas veces en las guardias de vigilante de seguridad», estaba ahorcado. Antes le habían disparado dos veces en el costado. Otro de sus perros, un mastín, fue apaleado. Uno de sus muflones estaba muerto y el otro malherido. La decisión la tiene tomada. «Voy a dejar la finca. Tengo la esperanza un poco perdida», lamenta.
Dice que no tiene miedo. Lo que sí siente es «impotencia, rabia». No sabe quién puede estar detrás de todo esto pero tiene claro que no son delincuentes comunes. «Cualquier ratero no hace esto. Esto sólo lo hace el que sabe que no lo van a pillar. El que lo tiene muy claro. Porque nadie se arriesga por una cosa así», afirma contundente.
Es la segunda vez en quince días que recibe un «susto». En esa misma finca su coche fue tiroteado el pasado día 6. «El cuerpo empieza a acostumbrarse a esas cosas. Si sintiera miedo constante me moriría. Uno se adapta. De hecho, no es eso lo que más me preocupa», comentó a LA NUEVA ESPAÑA. Hace tres meses que no cobra la pensión que le asignó el Estado por una minusvalía. «Son 540 euros. Falta por firmar un papel y no lo hacen. No les importa. Eso sí me da más miedo. Pensar qué va a ser de mi vida» y de la de su hijo pequeño. Está desilusionado con el sistema. «Tengo la esperanza un poco perdida. Pero dicen que no hay mal que cien años dure. A ver si es verdad», dice, optimista.
Francisco Javier Lavandera, al que se conoce como «Lavandero», fue testigo protegido en el sumario del 11-M después de que denunciara la trama asturiana de explosivos. También deberá declarar el próximo mes de octubre en el juicio sobre el «caso Pipol» ya que su denuncia a Antonio Toro y Emilio Suárez Trashorras fue la que desencadenó todo el operativo.
References
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